Statement on partisan redistricting of Memphis Congressional District.
Espanol abajo.
Throughout history the battle for our nation's soul has been fought and won in the South. From the abolition of slavery to landmark protections for civil rights, Black Southern leaders have shown us time and again what it means to make progress in the face of hate.
But progress is not without backlash, and yesterday we saw the culmination of years of rising animosity at the growing political power of Black and brown communities across the state.
After last week's Supreme Court ruling in Louisiana vs. Callais, the Republican supermajority in the Tennessee General Assembly wasted no time calling a rushed, legally-suspect special session to push through a rigged map that splits Tennessee's only majority-Black congressional district into three, diluting the votes of Memphians and consolidating power for their own party. Yesterday this new congressional map was passed and immediately signed into law by the governor.
At first it may seem that this new Congressional map has little to do with our fight for immigrant rights but nothing could be further from the truth. Donald Trump and his followers have been hell-bent from day one on rigging the rules in their favor, using immigrant communities as a scapegoat to consolidate power, seize control of communities, and sow hate and division among our neighbors. Redrawing Congressional maps throughout Southern states to disenfranchise Black and Brown voters is their latest strategy to try and avoid accountability from us, the voters, who are sick and tired of their agenda of hate.
But while we are outraged at what we saw in the House and Senate chambers yesterday, we are filled with hope by what we saw in the halls of the Capitol and out on the streets: thousands of Tennesseans who turned out to say that democracy isn't going to die in Tennessee without a fight. Our powerful coalition of organizations, movement leaders, and Tennesseans from all walks of life put our growing power on display, and made sure the nation was watching.
Make no mistake. There's no progress on immigrant rights without a strong multiracial democracy. There is no future where immigrants are included if Black voters are disenfranchised. We only accomplish our mission of a Tennessee where everyone has the freedom to thrive by linking arms with our partners to educate, agitate, and organize every Black, Brown, and working-class voter across the state.
What we saw from our elected leaders yesterday was disheartening, but history shows us that people power can prevail if we're willing to roll up our sleeves and do the work. We’re hitting the ground running again today to build a better future for our communities, and we hope you'll join us.
A lo largo de la historia, la batalla por el alma de nuestra nación se ha librado y ganado en el Sur. Desde la abolición de la esclavitud hasta protecciones emblemáticas para los derechos civiles, los líderes negros del Sur nos han mostrado una y otra vez lo que significa avanzar ante el odio.
Pero el progreso no está exento de reacciones adversas, y ayer fuimos testigos de la culminación de años de creciente animosidad ante el auge del poder político de las comunidades negras y diversas en todo el estado.
Tras la sentencia de la Corte Suprema la semana pasada en Louisiana v. Callais, la supermayoría republicana en la Asamblea General de Tennessee no perdió tiempo en convocar una sesión especial apresurada y con dudas legales, para así impulsar un mapa amañado que divide en tres el único distrito congresional de Tennessee con mayoría negra, diluyendo los votos de los memphianos y consolidando el poder para su propio partido. Ayer este nuevo mapa congresional fue aprobado y el gobernador lo firmó de inmediato para convertirlo en ley.
Al principio puede parecer que este nuevo mapa electoral del Congreso tiene poco que ver con nuestra lucha por los derechos de los inmigrantes, pero nada podría estar más lejos de la verdad. Donald Trump y sus seguidores han estado decididamente empeñados desde el primer día en sesgar las reglas a su favor, usando a las comunidades inmigrantes como chivo expiatorio para consolidar el poder, tomar el control de las comunidades, sembrar odio y división entre nuestros vecinos. Redibujar los mapas congresionales en los estados del sur para privar del derecho al voto de los votantes negros y de comunidades diversas, es su última estrategia en su intento de evitar rendir cuentas ante nosotros, los votantes que estamos cansados de su agenda de odio.
Pero, si bien me indigna lo que presencié en las cámaras de Representantes y del Senado, me llena de esperanza lo que viví en los pasillos del Capitolio y en las calles: miles de habitantes de Tennessee que salieron a decir que la democracia no morirá en Tennessee sin dar batalla. Nuestra poderosa coalición conformada por organizaciones, líderes de movimientos y habitantes de Tennessee de todos los ámbitos de la vida puso de manifiesto su creciente poder y se aseguró de que la nación entera estuviera observando.
¡Que no haya duda! No hay progreso en los derechos de los inmigrantes sin una democracia multirracial fuerte. No hay un futuro en el que los inmigrantes estén incluidos si se priva del voto a los votantes negros. Solo cumplimos nuestra misión de un Tennessee en el que todos tengan la libertad de prosperar al unirnos a nuestros aliados para educar, agitar y organizar a cada votante negro, de comundiades diversas y clase trabajadora en todo el estado.
Lo que vivimos por parte de nuestros líderes electos fue desalentador; sin embargo, la historia nos demuestra que el poder del pueblo puede prevalecer si estamos dispuestos a remangarse las mangas y poner manos a la obra. Hoy retomó la marcha con renovado impulso para construir un mejor futuro para nuestras comunidades, y espero que te unas a mí.